martes, 15 de julio de 2008

El Caserón

El dia 28 de diciembre de 1958 salimos a tomar algo una amiga y yo. No sólo era mi amiga sino que era como mi hermana. Cuando decidimos volver a casa se nos pasó por la mente la estúpida idea de acortar atravesando el bosque y no llevábamos ni un kilometro recorrido cuando el motor se paró, tres de las ruedas reventaron y los cristales saltaron en mil pedazos hacia todas las direcciones! Todo esto fue de golpe....no habiamos chocado con nada para que aquello pasase ....y aqui comienza esta historia:

Después de andar y andar llegamos cansadas y extenuadas a una lúgubre casa abandonada y decidimos pasar alli la noche:


Para nuestra sorpresa al girar el pomo de la puerta principal de aquel caseron un pequeño hombre salió a nuestro encuentro tras escuchar el terrorrifico chirrido que la puerta habia producido:

Su aspecto nos dió un poco de miedo pero no queriamos ser descorteses con aquel hombrecillo de rostro desfigurado y poca estatura que se mostraba tan atento con nosotras, así que poco después ya estábamos dentro de nuestras habitaciones. Debido a que soy una de esas personas a las que les cuesta coger el sueño (y más en un sitio así) decidí dar una pequeña vuelta por aquel lugar:


Y fue entonces cuando tras pasar el umbral de uno de los aposentos más grandes que tenía aquella casa lo ví....

Me di la vuelta y eché a correr con el único pensamiento de coger a mi amiga y hermana y salir de aquel escalofriante lugar pero algo que había en el suelo me hizo tropezar haciendo que perdiese el equilibrio y cayese desplomada sobre el suelo


En ese momento sentí como un grupo de personas extrañas me rodeaban con sus fríos cuerpos y tiraban de mí


Intenté luchar pero mis fuerzas no eran suficientes y el temblor que recorría mi cuerpo en aquellos momentos me hacían aun más débil.... intenté agarrame a algo con todas mis fuerzas...pero allí no había nada a lo que agarrarse...


Al final me llevaron junto al que al parecer era uno de sus jefes

A partir de ahi no recuerdo nada. No sé que fue lo que me hicieron. Tengo imágenes muy confusas de lo que pasó en aquella sala. Hubo dolor, sangre, miedo, lágrimas...y un murciélago que no paraba de dar vueltas a mi alrededor

No sé que me pasó pero de forma impulsiva cogí un cuchillo y me dirigí al cuarto de mi amiga, de la que habia sido como mi hermana y...



Nunca tuvimos que haber cogido aquel atajo y menos aun habernos adentrado en aquel bosque. Siempre creimos que estando las dos juntas nada malo nos podría pasar...nos equivocamos. Ella ahora descansa...yo esa noche me convertí en uno de ellos!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Jajaja! Muy divertida esta manera de contar historias y unas fotos bien escogidas. Eso sí, deberías recomendar, para que la cosa tenga más suspense (o gracia), que el lector no baje a ver la foto hasta haber leido el fragmento, que así lo he hecho yo y mola más, te pilla la imagén de sorpresa.

25 de septiembre de 2007